¿Cuándo se necesitan Esencias Florales?
¿Te has preguntado alguna vez cuántas emociones no expresadas se esconden detrás del estrés?
- Inseguridad
- Miedo al cambio
- Indecisión
- Desesperación
- Soledad
- Falta de autoestima
- Agotamiento mental
- Impaciencia
- Insatisfacción profesional
- Falta de motivación
- Odio
- Celos
- Envidia
- Codicia
- Confusión
- Juicios
- Desconfianza
- Fatiga extrema
- Rencor
- Angustia
- Tristeza
- Falta de sentido
- Depresión
- Deseos incumplidos
La casa, como el lugar de trabajo, es un reflejo de nuestro estado interno, personal y colectivo, un ser vivo susceptible de enfermedades o desequilibrios.
- ¿Cómo están tus armarios?
- ¿Y tus papeles?
- ¿Cuánto acumulas en los rincones de tu mente?
- ¿Cargas con muchos trastos viejos, por si acaso?
- ¿Tienes pensamientos útiles o vives del recuerdo y del deseo?
- ¿Hay “fantasmas” en tu casa o en el trabajo?
- ¿En qué lugar se esconde el miedo: en el sótano, debajo de la cama, en tu cadera enferma?
- ¿Has sacado el polvo del desván y barrido tus pensamientos?
- ¿Ventilas las habitaciones? ¿Respiras? ¿Abres ventanas o cierras puertas?
- ¿Has vaciado ya tu copa para ver la luz a través del cristal?
- ¿Has perfumado tu corazón?
- ¿Alimentas el espíritu?
- ¿Explotas de vida o fríes las palomitas sin fuego?
- ¿Por dónde dejas escapar tu energía: por el WC, por la escalera, por tus juicios, por tus enfados, por tus expectativas?
- ¿Has limpiado el jardín de hojas secas?
