¿Para qué armonizamos los espacios?
Lo hacemos porque en lugares armónicos las personas vivimos y trabajamos a gusto.
Lo hacemos por un sueño: Llenar la Tierra con las cualidades de las flores.
Soñamos ver, desde un avión de combate, como los misiles lanzados a tierra se convertían en flores, y los pueblos se impregnaban de alegría, de paz y de bienestar.
¡Te imaginas qué diferente será nuestro mundo cuando permitamos que la esencia aparte la ignorancia y el miedo!
Lo hacemos por un propósito pequeño y cotidiano, poderoso, pero abarcable: transformarnos a nosotros mismos, nuestra casa y nuestro entorno.