Una flor cambia un paisaje


La Tierra, y cada uno de nosotros estamos elevando nuestra vibración día tras día, en un proceso de expulsión de viejas energías y pesadas cargas del pasado. Están entrando nuevas y poderosas fuerzas de alta frecuencia, de claridad y equilibrio, que vibran muy rápido, y al mismo tiempo que apartan la densidad provocan cambios físicos, emocionales, de pensamiento y sentimiento en todos nosotros. Estos cambios hacen que sintamos la necesidad de sintonizar correctamente la nueva frecuencia, como si de un aparato de radio se tratara, para reorientar aspectos de nuestra vida. Necesitamos adaptarnos a los cambios de forma natural, pero a veces no sabemos cómo hacerlo.

El trabajo de EQUILIBRAE consiste en elevar la vibración de los lugares y de las personas a base de preparados personalizados de Flores de Bach y otras Esencias Florales, donde aplicamos la terapia de los 7 Rayos. Nuestro objetivo es conseguir que las bajas frecuencias no nos afecten. Para ello incrementamos la energía de los lugares eliminando, de forma suave, natural y efectiva, la densidad y la confusión del ambiente, las emociones desequilibradas y las proyecciones mentales que invaden un lugar contaminado. La acción constante de las Esencias Florales facilita que las personas ganen en salud, claridad y armonía al mismo tiempo que se crean espacios equilibrados, en sintonía con las cualidades que las personas o el colectivo de un lugar determinado necesitan aflorar.

Aplicadas a los espacios, las Esencias Florales actuan como catalizadores de cambios: limpian, purifican, equilibran, previenen, armonizan, incrementan la energía del lugar, elevan la vibración y facilitan la curación del entorno, que a menudo está afectado por el estrés, las emociones desequilibradas o los juicios y pensamientos densos del conjunto de personas que viven y/o trabajan en un mismo lugar. De un ambiente equilibrado con Esencias Florales se beneficia todo el colectivo y, con el tiempo, la sociedad entera porque los verdaderos cambios empiezan en nosotros: en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo, con las cosas que hacemos y pensamos; nacen en nuestro interior y se expanden de dentro hacia fuera.